"Obsession": La película que da menos miedo que algunas de sus interpretaciones
La premisa de Obsession, dirigida por Curry Baker, no es especialmente compleja; un chico llamado Bear pide el deseo de que su mejor amiga Nikki le quiera más que a nada en el mundo, lo que provoca de manera inmediata que ocurra, pero tal vez no de la manera que él deseaba. Podría resumirse como un episodio de Black Mirror mezclado con terror sobrenatural: ¿qué ocurriría si un deseo formulado desde el enamoramiento pudiera alterar la voluntad de otra persona? Sin embargo, donde la película realmente funciona no es en la novedad de la idea, sino en cómo consigue convertirla en un miedo muy real; llevaba tiempo sin pasar tanto miedo en una sala de cine y no por seres sobrenaturales, demonios o casas embrujadas, miedo por cómo esta película cuenta una historia de abuso. Sí, hay momentos de humor que alivian la tensión, como la divertida escena del amigo del protagonista deseando 10.000 dólares y viendo cómo el dinero empieza a caer del cielo de la forma más...




