"Avignon" (Dir. Johann Dionnet, 2025): una mirada ligera al teatro y sus prejuicios
El pasado domingo 12 de Octubre pude ver en el Festival de Cine Francés de Málaga la película Avignon de Johann Dionnet, y aunque entré con curiosidad por ser una comedia romántica, lo cierto es que la película no terminó de convencerme. Desde mi punto de vista es una cinta ligera, amable y familiar, pero demasiado plana y predecible.
La historia sigue a Stéphane, un actor de una pequeña compañía que acude con su grupo al Festival de Teatro de Aviñón (un evento que, por cierto, existe realmente y es uno de los más importantes del mundo en teatro contemporáneo). Allí, un malentendido lo lleva a fingir ser el protagonista de El Cid para impresionar a una actriz que le gusta. A partir de ese enredo se desarrolla una serie de confusiones y juegos de identidades que tienen cierto encanto, aunque la película no termina de aprovechar del todo su propio potencial cómico ni dramático.
Sin duda lo que más me gustó fue el retrato del universo teatral. La película muestra bien cómo, dentro del mundo del teatro, existen jerarquías y prejuicios entre lo que se considera “teatro serio” y lo que se percibe como “comedia ligera”. Los personajes de Avignon pertenecen a una compañía que hace comedias sencillas, mientras que las grandes producciones dramáticas parecen tener más prestigio. Esa crítica al elitismo cultural (la idea de que solo el drama o lo intelectual merecen respeto) me pareció muy interesante. De hecho, me gusta pensar que el cine, el teatro o la literatura pueden emocionar y entretener por igual sin importar el género: una comedia romántica también puede ser arte si está bien hecha y conecta con el público.
Sin embargo, Avignon no logra explotar del todo ese discurso. Los personajes resultan poco carismáticos y sus conflictos, algo superficiales. Me costó empatizar con ellos o sentir verdadera química entre los protagonistas (aunque su reencuentro final si me conmovió). La puesta en escena también es muy básica con una dirección correcta pero sin riesgo, sin un estilo visual que aporte algo más. Todo correcto y simpático, pero con falta de profundidad y alma.
En conclusión, Avignon es una comedia romántica entretenida con buenas intenciones y algún destello de reflexión sobre el valor del teatro popular, pero su guion y su realización la dejan en terreno neutro.


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